Como cada año, nuestra comunidad educativa se sumó a la Peregrinación Juvenil a Luján, una de las manifestaciones de fe más significativas de nuestro país. Alumnos, docentes y familias compartieron el desafío de caminar bajo el lema de este año, unidos por la oración y la esperanza.
La jornada estuvo marcada por el esfuerzo compartido, los momentos de reflexión y el espíritu de servicio. Llegar a la Basílica representó mucho más que alcanzar una meta física; fue la oportunidad de renovar nuestro compromiso espiritual y fortalecer los lazos que nos unen como institución, llevando las intenciones de toda la escuela a los pies de la Virgen.




